viernes, 22 de octubre de 2010

Un punto de quietud

"...at the still point, there the dance is, // but neither arrest nor movement.  And do not call it fixity, // Where past and future are gathered.  Neither movement from nor towards, // Neither ascent nor decline.  Except for the point, the still point, // There would be no dance, and there is only the dance." [T.S. Eliot, "Burnt Norton", Collected Poems 1909-1962 (London: Faber and Faber, 1963), p.191] 
El punto de quietud.  El punto muerto.  Aun cuando estamos en movimiento, siempre estamos en no movimiento.  En un punto muerto.  Eliot capta la esencia taoísta en este fragmento de The Still Point.   Todos los momentos de todos los días tienen este punto muerto dónde el pasado y el futuro se mezclan en el mismo instante para formar un caos al que llamamos presente.  Nuestras vidas van tan rápidas y los momentos son tan fugaces que ni siquiera somos conscientes de este punto de quietud.  Eliot lo compara con los bailarines.  Los ve bailando a cámara lenta, fracción de segundo por fracción de segundo.  El poeta ve este punto de quietud:  es el punto, el momento en que a pesar de que el baile existe, es el preciso instante en que deja de existir.  No hay movimiento, todo se funde.  Sólo quietud, paralización, silencio, vacío...  Es el momento pirandeliano: una milésima fracción de segundo en que desconectamos de la vida y tenemos un flash revelador sobre nuestra existencia.  A Pirandello le pasó mirando el mar Adriático.

El presente puede ser caos cuando no sabemos captar la esencia de las cosas, cuando el movimiento nunca cesa, cuando según Zhuang Zi "...para el que atiende a la realidad de los seres, y a la tradición de los humanos usos, las cosas son así: lo unido se separa, lo hecho se destruye, lo afilado se embota, lo respectado se ve humillado, hácese algo y se pierde, el sabio es blanco de intrigas, al que no lo es se le escarnece.  ¿Cómo tomar partido en uno o en el otro sentido?..." [Libro XX.  El Árbol de la Montaña]

Establecerse en un punto de quietud nos "ilumina" en el sentido de "ilustrarnos".  Podemos llegar a ver más allá de lo que parece.  Podemos salirnos del caos del presente.

En el punto de quietud, no podemos tomar partido en ningún sentido.  Es el punto en que somos y no somos.

2 comentarios:

  1. Jo en dic el moment dolç, quan fins i tot l'aire s'atura.

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  2. Gràcies, Mariàngela... M'has donat una nova idea de post!

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